Durante el pasado año la economía global se ha adentrado
en una nueva y peligrosa fase de la crisis que viene
padeciendo desde el verano del 2007. El ritmo de crecimiento
se ha desacelerado y se han recrudecido las tensiones
financieras.
La economía española afronta a finales de 2011 una
coyuntura crítica, debido a la confluencia de la agudización
de la crisis de la deuda soberana en el área del euro
con una recaída de la actividad y un agravamiento de la
destrucción de empleo, tras más de tres años de deterioro
continuado de la situación económica. La superación
de la crisis de la deuda soberana requiere avances decididos
en la gobernanza económica del área del euro, un
reforzamiento de los mecanismos de estabilidad y el encauzamiento
de la situación de los países más vulnerables.
El presente trabajo parte del análisis de los resultados
del comercio exterior durante estos años de crisis, a contar
desde 2008, y se centra después en comentar algunos
datos significativos en relación con los productos y mercados
exteriores más sobresalientes. Por último, para poder
apreciar mejor la evidente mejora de los resultados (medidos
por el saldo comercial) que se han ido produciendo, se
presentan sendas matrices de dinamismo/cuota de mercado,
tanto para las exportaciones como para las importaciones,
con las que se desciende con detalle hasta aquellos
sectores que han sido motores de la recuperación o del
freno exterior.
Este artículo reflexiona sobre los factores clave para la
mejora de la competitividad sostenible de la economía española
en un contexto caracterizado por una nueva complejidad
ligada a transformaciones asociadas a la globalización,
a la disponibilidad de recursos naturales, a los cambios
en la estructura demográfica y los patrones de demanda,
así como a la necesidad de compatibilizar los distintos objetivos
de las políticas públicas. Tras llevar a cabo un diagnóstico
de la situación competitiva española, tanto ex-ante
como ex-post, se identifican tres pilares clave para la construcción
de la competitividad: la diversidad de la economía
y sus agentes, las capacidades y formas de aprendizaje de
las personas y las organizaciones y la apertura y conectividad
del país y sus actores.
El mercado de vivienda presentó en España durante
2011 un perfil más deprimido que el del ejercicio precedente.
La etapa de recesión del último ciclo de la vivienda,
desarrollada entre 2007 y 2011, ha resultado especialmente
abrupta en España, a la vista del intenso ajuste a la baja
registrado en magnitudes tales como crédito, ventas, nueva
oferta y construcción residencial.
El sector turístico en España se ha convertido en el ejercicio
de 2011 en uno de los principales protagonistas expansivos,
ensalzando su papel en la recuperación, ya iniciado
en el 2010, y subrayando su capacidad competitiva exterior.
El trabajo lleva a cabo un análisis de la coyuntura turística
del 2011 a partir de diversos indicadores coyunturales
parciales, tambien explora diversas segmentaciones con el
objeto de conocer algunos factores explicativos de interés.
Este artículo pretende explicar la más importante mutación
que se ha producido en la crisis financiera actual, especialmente
dentro del área euro y, dentro de ella, de los denominados
países periféricos, entre los que se encuentra España.
La crisis ha pasado de ser inicialmente bancaria a una crisis
que también afecta a la deuda soberana, lo cual ha realimentado
a su vez la primera.
Hace cuatro años que se inició la crisis económica global
que todavía padecemos. A lo largo de estos años, la
crisis ha ido mutando y retroalimentándose.
Los compromisos de España con la Unión Europea relacionados
con los niveles de déficit y deuda pública han
motivado la introducción de recortes en el Sistema Nacional
de Salud, fundamentalmente guiados por una visión de
corto plazo. El presente artículo expone un conjunto de
reformas que deberían servir para alterar la trayectoria seguida
por el gasto sanitario público en los últimos años, así
como para lograr un aumento de los niveles de eficiencia
y calidad clínica del sistema.
El artículo analiza el contenido y las principales consecuencias
de la reforma del sistema público de pensiones
español aprobada en 2011, a partir de una descripción de
su posición actual en términos de estructura (tres pilares
donde es mayoritario el componente obligatorio de reparto),
cobertura de la población, intensidad de la protección de los
beneficiarios y situación financiera. También se analizan las
principales causas con influencia en la evolución futura del
sistema de pensiones, donde destaca el envejecimiento de
la población, el potencial de crecimiento de la riqueza de la
economía española y su distribución factorial, en especial
mediante el empleo y la remuneración de los asalariados.
El mercado de trabajo español acumula un nuevo deterioro
de su situación en 2011. Tras ciertos signos de moderación
de la crisis en la primera mitad del año, desde el tercer
trimestre reaparecen tendencias de reducción del
empleo en proporciones muy similares a lo observado en
2010.
El modelo de crecimiento español se ha caracterizado
por una elevada elasticidad empleo-PIB. Esta elasticidad
es aún más alta en el caso de los ocupados con nivel de
educación superior.
Aunque se esperaba que 2011 fuese un año de consolidación
de la recuperación iniciada en 2010, esto no ha
sido así. A puertas de cerrar el ejercicio 2011, puede afirmarse
que ha sido un año de reflexión para la política y un
año prácticamente perdido para la recuperación económica.
Desde el año 2000 las cantidades que abonan los consumidores
por las tarifas de acceso han sido insuficientes
para cubrir los pagos correspondientes. Dicha diferencia
es lo que se conoce como déficit tarifario.
En este artículo sugiero que durante 2011 se ha perdido
una oportunidad para introducir una reforma fiscal verde
en España por la coexistencia de: tributación energética
por debajo de la media europea; problemas ambientales
significativos, especialmente relacionados con el transporte;
y necesidades crecientes de ingresos públicos. En el
artículo se defiende la aplicación de esquemas sub-óptimos
de reforma fiscal verde que podrían dedicar los recursos
adicionales a procesos de consolidación fiscal, reducción
de otros impuestos distorsionantes, compensaciones
distributivas o financiación de programas de fomento de
renovables o de eficiencia energética.
Los puertos deben sostener y ampliar la interacción entre
actividades terrestres y maritimas, ofreciendo soluciones a
los servicios globales y estableciendo corredores maritimos
para responder a los intereses económicos de los operadores
y empresas.
El horizonte de las políticas portuarias se centra, pues,
en alcanzar altas tasas de productividad tanto en lo que
atañe a los equipamientos y terminales, que respondan a
las demandas de nuevos servicios; como en poder desarrrollar
una integración de las cadenas de suministro global
que garantice buenas conexiones intermodales que contribuyan
a reducir los costes de transporte.
En este artículo se describe y analiza la expansión internacional
de las empresas madrileñas desde 1986, incluyendo
tanto las grandes empresas multinacionales como
las medianas y pequeñas. Se analizan las pautas sectoriales,
por país de destino, y según la forma de establecimiento
en el exterior, comparándolas con las de las empresas
multinacionales españolas no madrileñas.
El objetivo de un índice regional de libertad económica
es cuantificar el grado de intervención de las administraciones
públicas subcentrales en sus respectivos territorios.
El índice de libertad económica de las comunidades autónomas
2011 utiliza para ello doce indicadores, seis referidos
a la dimensión del sector público y seis referidos a la
regulación.